Refugiarse algunas veces, aventurarse otras, y otras sólo dejar que la magia suceda. Invitar a vivir otras fiestas, a soñar otros sueños, a creer en lo increíble. De eso se trata, de todo eso y nada más que eso.
miércoles, 16 de octubre de 2024
EL CAMINO
sábado, 7 de septiembre de 2024
CERVEZA DEL BOSQUE
CERVEZA DEL BOSQUE
-¡¡Buen día, wawki!! ¡¡A comer y a descansar!!- dijo el
chamán apenas lo vio aparecer en la puerta.
El hombre, flaco,
amaneció cansado y con una sonrisa. La ceremonia había sido intensa.
En realidad, había
empezado tres días antes, con una dieta sin carnes, sin sal, sin azúcar, sin
fritos, y sin actividades físicas.
Además, debía tomar
contacto con la planta, conocerla, tocarla, apreciar sus flores rosadas y
blancas, hablarle, pedirle lo que estaba buscando.
Y eso hizo en los
días previos. Tocar la liana, abrazarla, asombrarse con la belleza de sus
flores, pedirle, agradecerle. Y también comenzar a tomar micro dosis cada
tarde.
"Que muestre lo que tenga que mostrar, que sane lo que
tenga que sanar, que limpie lo que tenga que limpiar. Haz tu trabajo,
ayahuasca."
Así le había enseñado
wawki, el hombre que le había estado hablando sobre la cultura amazónica, el
uso de plantas medicinales, las dietas y la conexión con la naturaleza.
La Ayahuasca es una
liana, una planta medicinal que limpia, purga y purifica. Y que tiene unas enzimas, las beta-carbolinas, que permiten que actúe el DMT contenido en la otra planta que compone el
preparado, la Chacruna. De otro modo, el DMT sería absorbido directamente en el estómago.
Esta mezcla hace una
profunda purga a través de diarrea y vómitos, provoca sinestesia, mareos,
algunos sueños o visiones, e inhibe la actividad del hipocampo, permitiendo que
uno tome decisiones sin tanta influencia de los recuerdos, las emociones y las
experiencias previas.
La ceremonia había
empezado temprano, con un té relajante. Las sombras de la noche fueron ocupando
poco a poco la maloca, y sólo la luz de una vela iluminaba lo que allí pasaba.
El chaman soplaba
tabaco sobre la coronilla, y las manos del hombre que allí estaba. Masticaba y
escupía canela sobre él. Cantaba sus icaros, tocaba su flauta y su tambor,
pedía a la planta, agradecía...
Vino la primera copa.
Un sabor dulzón, embriagador, espeso, llenó la boca del hombre. A los pocos
minutos comenzó a darse cuenta de que su estómago se retorcía, de que su piel
se empapaba de sudor frío, de que se estaba mareando.
-Se parece mucho a una borrachera-pensó.
No tardaron mucho en venir las primeras náuseas, cuyo
resultado fue a parar a un pequeño balde a su lado.
Luego se levantó trastabillando en la oscuridad, rumbo al
baño seco. Los ojos de su esposa, que lo acompañaba a su lado, lo siguieron. En
la otra punta, en silencio, el chaman y su hijo observaban.
Pero esto era sólo el
comienzo. Hubo una segunda copa, más difícil de tragar, precedida y seguida por
más vómitos y más excursiones al baño.
El ambiente era
surrealista. La luz de la luna allá afuera, el olor penetrante del tabaco, la
música, los cánticos, la voz hipnótica del chamán.
-"Sana sana, cuerpecito, sana sana, espiritito, sana
sana almita...tum tum tum..Cervecita del bosque, miel curandera...tum tum tum
tum... cuyi cuya medicina, cuyi cuya chacrunita...tum tum tum..."
El hombre se revolvía sobre el colchón, atento a sus
necesidades más inmediatas: llegar al baño a tiempo y tener el baldecito al
alcance de la mano. Sentía moverse sus intestinos, sentía el mareo y un ligero
dolor de cabeza, se acostaba, se sentaba, iba y volvía del baño.
Recitaba como un
mantra el pedido. “Sana lo que tengas que sanar, muéstrame lo que tengas que
mostrar..."
Dormitó un rato. Vinieron los sueños. Soñó con sus amigos,
con su abuela. Se despertó y conversó un poco.
Pasaron los minutos y
las horas, seis horas, desde el inicio de la ceremonia hasta que el chamán dijo
por fin: -Bueno, wawki… A descansar.
El hombre, siempre
acompañado por su esposa, cansado, asombrado, feliz, agradecido y oliendo a
tabaco y canela, finalmente se fue a descansar.
Había sido su primera
experiencia con la Ayahuasca
LA AMAZONIA PERUANA
Hace calor en Tarapoto, hija!!!
Llegamos a Tarapoto como quien llega a la India, supongo. Nunca hemos ido a la India, pero debe ser similar.
Apenas nos bajamos del mototaxi que nos llevó a la folklórica terminal de buses, nuestra mochila fue subida sin más trámite al techo de una camioneta, junto a colchones, alimentos, gallinas, un televisor, y alguna cosa más. Nadie nos preguntó a dónde íbamos, así que nos dejamos llevar.
Después de un largo y sinuoso viaje de dos horas llegamos a Chazuta, un pueblo pequeño, precario, de perros y gallinas sueltas, de gente amable que saluda todo el tiempo.
Pueblo de la Amistad, le llaman. Nunca nadie fue saludado tantas veces como nosotros esa mañana.
Está ubicado a orillas del Rio Huallaga, tributario del Rio Amazonas. Se ven canoas muy largas, avanzando corriente arriba entre los remolinos.
Semillas de cacao, granos de maíz, y pescado se alternan en las veredas, secándose al sol o al humo, sobre tarimas hechas de caña y hojas de palmera.
El pueblo se cuida a sí mismo, a través de Rondas Campesinas encargadas, junto con la policía, de mantener la seguridad en el pueblo.
También se han sacado de arriba algún alcalde mentiroso y algunos narcotraficantes que habían llegado para perturbar la paz del pueblo.
En ese pueblo, Chazuta, está Rio Bosque Mágico. Un emprendimiento familiar de agrofloresta, plantas medicinales, cacao, café, bananas, maní, y plantas medicinales.
Ahí puede experimentar, quien así lo quiera, vivir en la Amazonia, dormir en una choza tipica, comer comidad típica, plantar, experimentar alguna ceremonia con plantas medicinales, caminar por la avenida costanera, asombrarse con la cantidad de triciclos, presenciar partidos de volley, sentarse a orillas del rio, y aprender que realidades y verdades hay tantas como habitantes tiene este mundo.
NASCA
LAS MISTERIOSAS LINEAS DE NASCA
Nasca tiene ríos sin agua, perros sin dueño, basura, taxis que
tocan bocina todo el tiempo, líneas misteriosas, polvo.
En Nasca están las famosas líneas, de las cuales todos hablamos y nadie
sabe por qué y para qué las hicieron. El sobrevuelo en avioneta es impactante,
por el propio movimiento de la misma, por la cantidad y magnitud de las líneas,
por el misterio, por la inmensidad del lugar.
Hay sitios arqueológicos bastante abandonados, como Paredones, y los
Acueductos de Cantalloc. El desierto es de los más secos del mundo, con una
arena finita que se mete en la nariz, y piedras, muchas piedras, y está
atravesado por la Carretera Panamericana que lo atraviesa de sur a norte.
Las líneas de Nasca, en el desierto, están hechas de piedra retirada hacia los costados. No son líneas, son como caminos. Hay quien dice que eso eran, caminos. Que cuando el gran templo de Cahuachi sufrió sismos y roturas, los sacerdotes comenzaron a utilizar el desierto para sus ceremonias. Eso dicen.
Hay quien dice que las líneas o caminos tienen alguna connotación astronómica, y marcarían algún solsticio o algo así. Eso decía Maria Reiche, arqueóloga y matemática, la señora del desierto.
Hay quien dice, o más bien se pregunta, para qué harían cosas tan grandes, que sólo se aprecian desde el aire. Que fueron otros seres, o algo así. Eso dicen quienes no encuentran explicaciones.
Esos grandes misterios te pueden llevar, como por descuido, a un extraño museo en la ciudad de Ica, donde un más extraño señor te mostrará miles de piedras negras con extraños dibujos. Ese señor no te dejará tocar las piedras, ni mirarlas mucho, ni sacarles fotos. Te tendrá dos horas escuchando historias de su padre, y tejiendo paranoicas teorías sobre su verdad única e irreprochable y cómo nadie quiere creerle, ni siquiera la NASA.
Puede el destino llevarte a sobrevolar el desierto, entre admirado y mareado por las piruetas de la avioneta. El desierto es enorme, como enormes son los famosos dibujos. Colibrí, mono, ballena, lagarto, un supuesto hombre de ojos enormes, espirales, caminos, y otras figuras geométricas se cruzan, se pierden en el horizonte.
Puede uno hacer muchas cosas en Nasca, pero no conocer la verdad sobre sus misteriosas líneas.
lunes, 22 de julio de 2024
EL VALLE SAGRADO DE LOS INCAS
jueves, 2 de noviembre de 2023
BREVE HISTORIA DE LA HUMANIDAD
El padre de mi padre, mi abuelo, judío él, había sido expulsado de Turquia por ser judío y no católico.
Los judíos ya habían sido expulsados en 1492 de la Península Ibérica, junto con los musulmanes, por los cristianos.
Al mismo tiempo, los cristianos se la iban arreglando para masacrar Incas, Mayas, y Aztecas. Por no ser cristianos.
Años antes, los cristianos se habían masacrado entre sí, 7 millones de muertos, en la reforma que dió origen a la Iglesia Protestante.
Por esa época, año más año menos, los Incas andában masacrando Atacameños por el desierto. Por no ser Incas.
Pero volviendo a los judíos, que ya habían sido esclavos en Egipto y masacrados en la Segunda Guerra Mundial por ser judíos, se dedicaron a partir de 1948 a masacrar Palestinos. Por no ser judíos.
El mundo árabe, por supuesto, defiende a los palestinos. Por ser más musulmanes que judíos.
Los musulmanes, que quieren conquistar el mundo teniendo muchos hijos, son malvados.
Los talibanes, que antes eran buenos, ahora son los malos. Igual que Hamas.
Los rusos no. Esos siguen siendo malos, aunque ya no sean comunistas.
Los armenios y los kurdos son buenos, porque son perseguidos por los malos.
Que son turcos, como mi padre.
Que era, junto con mi madre, los seres más buenos que he conocido.
sábado, 15 de julio de 2023
UM TESOURO SILENCIOSO
UM TESOURO SILENCIOSO
Esta história, conforme me foi contada, fala de um Macaco Curioso em busca de um tesouro.
Um tesouro, sim!! Como os piratas!!
Macaco Curioso não estava exatamente procurando um tesouro, mas sua amiga, a Garça Branca, o convenceu.
A coisa foi assim...
Macaco Curioso estava cansado. Não cansado de brincar, mas cansado de outras coisas. Onde quer que ele olhasse, ele via coisas ruins. Olhava para um lado e via tristeza, olhava para o outro lado e via dor, olhava para o outro lado e via luta, olhava para o outro lado e via raiva, olhava para o outro lado e via solidão, e olhava para o outro lado e via rostos sérios. Sim. Macaco Curioso tinha o hábito de olhar seis vezes!! E ele olhava devagar, bem devagar...
Um dia, quando ele estava muito ocupado olhando coisas que não queria ver, sua amiga passou voando.
-O que foi, amigo? - perguntou a Garça.
- Estou cansado de ver coisas que não quero ver, e de ouvir coisas que não gosto! Macaco choramingou.
- Eu posso ajudá-lo se você quiser! sua amiga ofereceu. Posso levá-lo a uma caverna, onde dizem que existe um tesouro! Diz a lenda que este tesouro secreto cura todos os males e alivia todos os sofrimentos!
-Vamos já! - gritou o Macaco - enquanto, com um salto, subia nas costas da amiga
-Segure firme! Vamos la!
E foi assim que a Garça Branca, carregando o Macaco Curioso nas costas, ergueu-se no ar. Ele estava voando alto, muito alto. E lento, muito lento...
Eles voaram tão alto que alcançaram as nuvens. E as nuvens passavam ao lado deles e eles, atónitos, viam-nas passar devagar, muito devagar... e seguiam-nas com o olhar atento de quem nunca viu as nuvens de perto.
Assim chegaram ao topo de uma montanha, onde viram uma placa misteriosa que dizia:
"Para chegar ao tesouro, você deve separar as montanhas que impedem a entrada, empurrar o céu para o mais alto e abrir a porta da caverna escura"
-Me da medo! -disse Garça - te espero em cima dessa pedra!
Macaco Curioso, por mais curioso que fosse, estava mais do que com medo, estava com muito medo! Mas a lembrança de tudo de que não gostava, e a esperança de encontrar uma solução para o seu problema, foi o que o levou a juntar ar e empurrar devagar, bem devagar, para separar as montanhas. Ele reuniu ar e empurrou; e descansou enquanto ele o soltava. Ele teve que fazer isso seis vezes, porque todos nós sabemos que as montanhas são grandes e pesadas!
Quando o fez, não viu nada além de nuvens e lembrou-se do que dizia a placa. Ele teve que empurrar o céu. Alto, muito alto.
O Macaco Curioso era muito inteligente e lembrou-se de que tinha funcionado para ele reunir ar para empurrar e soltá-lo lentamente para descansar. E assim ele colocou as mãos à obra. Ele inflou a barriga e empurrou para cima devagar, muito devagar. Uma, duas, três vezes... ele teve que fazer isso seis vezes. E ele consegue.
À sua frente havia uma enorme porta de ferro, cobrindo a entrada de uma caverna que ele imaginava ser escura, misteriosa e assustadora.
Mas se ele já havia chegado lá, não iria parar agora. Então ele reuniu coragem, reuniu ar e empurrou a porta que o separava de seu tão esperado tesouro.
Você não sabe quantas vezes ele teve que empurrar? Sim. Vocês adivinharam. Seis vezes!! Três com uma mão e três com a outra. Sempre reunindo ar para empurrar e soltando-o lentamente para que pudesse descansar seus músculos exaustos.
E sabe de uma coisa? Ele conseguiu. A enorme porta se abriu com um barulho sinistro, como sempre fazem as portas enormes que cobrem as cavernas.
Diante dele apareceu, como em uma história, um grande baú de tesouro. O Macaco Curioso, claro, imediatamente se abaixou para abri-lo, e você pode imaginar o tamanho da surpresa ao ver que não havia dinheiro dentro, nem jóias, nem moedas de ouro, nada. Apenas um pedaço de papel enrolado e amarrado com uma fita vermelha.
O papel dizia, e o Macaco jamais o esqueceria:
“O segredo é o silêncio. Sinta sua respiração, sinta seu coração e fique em silêncio."
Macaco levantou o papel, estendeu os braços para mostrá-lo a sua amiga; pois juntos haviam conseguido, ergueu-o emocinado para o céu, e fechando os olhos, levou as mãos ao umbigo, permanecendo em absoluto silêncio...
Esta história, como me foi contada, termina aqui.
Mas gosto de imaginar que o Macaco Curioso, toda vez que precisa ficar calmo, revive a aventura com sua amiga Garça, e depois senta em silêncio, respira fundo e fica respirando devagar.
Ouvindo sua respiração.
Ouvindo seu coração.
Ouvindo o silêncio.
Julio Perera Lopez
Porto de Galinhas, PE, Brasil
13/07/23
